Ejercicios efectivos para combatir la prostatitis.

El principio fundamental del tratamiento de la prostatitis es un enfoque integrado. No es el último lugar en la terapia ocupado por la actividad física: ejercicios especiales que ayudarán a acelerar el inicio de la recuperación. Pero deben realizarse correctamente, de acuerdo con la técnica, y solo después de consultar con el médico tratante.


Para deshacerse por completo de las enfermedades del sistema genitourinario, un hombre necesita un tratamiento complejo, que incluye una serie de medidas. Esto incluye ejercicios físicos, de los cuales se ha desarrollado mucho en este momento.

¿Cómo afecta el ejercicio el curso de la prostatitis?

La glándula prostática consta de 3 lóbulos, entre los cuales hay un espacio para la uretra. Cada lóbulo contiene fibra vesicular y corteza, y la próstata se encuentra debajo de la vejiga (esfínter). Todo este sistema está estrechamente interconectado, por lo que funciona normalmente.

Cuando la próstata se ve afectada (hay muchas razones, incluido un estilo de vida sedentario, posturas estáticas), la fibra pierde su elasticidad, el tono disminuye y la circulación sanguínea se interrumpe. Por tanto, la sangre no se suministra con la intensidad con la que es necesaria y en pequeñas cantidades. Esto priva a los genitales de nutrientes. Como resultado, la síntesis de nuevas células se ralentiza y el metabolismo local se debilita.

Cuando el paciente comienza a llevar un estilo de vida activo (haciendo ejercicios especiales para los órganos pélvicos), ocurre lo siguiente:

  1. Se estimula el suministro de sangre al sistema genitourinario, en cuyo contexto se alimenta el oxígeno y otras sustancias útiles.
  2. Se restaura la capacidad funcional de las células nerviosas (la prostatitis a menudo ocurre en un contexto de estrés).
  3. Se elimina el estancamiento de la próstata.
  4. Los músculos del perineo y las articulaciones de la cadera se fortalecen, por lo que los órganos genitourinarios están en la posición anatómica correcta.
  5. El metabolismo se acelera, la estructura de las fibras se normaliza.
  6. Los tejidos se vuelven más flexibles.
  7. Se reduce el proceso inflamatorio.

La eficacia de la actividad física para la prostatitis ha sido probada por investigaciones científicas. La razón de esto fue la causa principal de la enfermedad: la congestión de la próstata debido a un suministro de sangre deficiente.

Ejercicios para el tratamiento de la prostatitis crónica.

Los ejercicios de gimnasia para la prostatitis crónica tienen como objetivo estimular la glándula prostática y aumentar la potencia. Requisitos básicos de ejercicio:

  • actuar sobre una superficie dura;
  • coloque un rodillo o una almohada pequeña debajo de su cabeza;
  • evitar movimientos bruscos;
  • inicialmente la carga es mínima, pero con un aumento gradual.

Considere 4 ejercicios básicos para la prostatitis crónica:

  1. Toma una posición supina. Coloque las manos a lo largo del cuerpo con las palmas hacia abajo. Mientras exhala, doble suavemente las rodillas y estírelas hacia el pecho. Luego, separe las piernas hacia los lados tanto como pueda. Al inhalar, vuelva a la posición inicial. Corre de 15 a 20 veces.
  2. La posición inicial es la misma. Doble las piernas a la altura de la rodilla, presione los pies firmemente contra el suelo. Comenzamos a extender las piernas hacia los lados, sin levantar los talones de la superficie. Mantenga durante unos segundos y vuelva a la posición inicial. El número es de 15 a 20 repeticiones para 10 enfoques. Descanso - 20 segundos.
  3. Acuéstese boca abajo. Manos a lo largo del cuerpo. Comenzamos a doblar la pierna derecha a la altura de la rodilla. Después de eso, levante suavemente. Vuelva a la posición estirando la pierna. Repite lo mismo con la extremidad izquierda. Corre 12 veces en cada lado.
  4. Posición de pie. Separe los pies a la altura de los hombros. Manos a la cintura. Realiza sentadillas cortas. En el punto final, deténgase durante 2-3 segundos. Volver a la posición inicial sin completar el acercamiento, es decir, mantener las piernas ligeramente flexionadas. Cantidad - 12 veces.

Ejercicio para la prostatitis congestiva

El objetivo principal de estas actividades gimnásticas es mejorar el flujo sanguíneo y aumentar la inmunidad en la glándula prostática. Las principales reglas al hacer ejercicios:

  • la aparición de una marea cálida en el área pélvica;
  • no interrumpa el ejercicio;
  • exclusión de movimientos bruscos;
  • Intente tensar y relajar completamente los músculos de la pelvis y el ano.

Ejercicios básicos para la prostatitis congestiva:

  1. "Caminando" sobre las nalgas.Siéntese en el suelo, enderece la espalda. Piernas rectas. Iniciamos el movimiento con las caderas, moviendo los glúteos hacia adelante. Trate de no ayudar con sus manos.
  2. Apretando la pelota con las caderas.Hay dos formas de hacerlo: de pie o sentado. Coloque una pelota entre sus muslos. Es necesario apretar y relajar alternativamente los músculos en el área anal. El ejercicio mejora la circulación sanguínea. Se recomienda hacer gimnasia a diferentes ritmos: rápido y lento. Cantidad - 20 veces.
  3. Tirando de las piernas hacia arriba.Tome una posición sentada en el suelo. Coloque una colchoneta de gimnasia debajo de las nalgas. Incline el cuerpo un poco hacia atrás. Fija la posición con tus manos. Comenzamos a levantar gradualmente las piernas estiradas de la superficie, alcanzando los 15 cm, después de lo cual es necesario doblarlas por las rodillas y llegar al pecho. Repite de 10 a 20 veces. Este ejercicio se considera difícil para las personas con sobrepeso. Por lo tanto, las repeticiones se pueden dividir en 3 series.
  4. Movimientos activos del pie.Posición inicial: acostado boca arriba. Estire las piernas, los talones y los dedos de los pies al mismo tiempo. Mantenga sus manos a lo largo del cuerpo. Empiece a subir y bajar los pies gradualmente. Después de eso, el ritmo debe acelerarse. El número de movimientos es 20 veces.
  5. Saltar.Haz 10 rebotes. Al mismo tiempo, se recomienda doblar las rodillas e intentar estirarlas hacia el pecho. Repita después de un descanso de 1 minuto 3 veces más.
  6. Corriendo en su lugar.Lo principal aquí es levantar las piernas lo más alto posible (al nivel del pecho). El tiempo es de 2-3 minutos.
  7. Tijeras.Siéntese en el suelo con el torso ligeramente inclinado hacia atrás. Levante los pies a 10 cm del suelo. Balancea tus extremidades 20 veces.
  8. Una bicicleta. Acuéstate en el piso. Manos debajo de la espalda baja. Levanta las piernas y dobla ligeramente las rodillas. Empiece a simular el pedaleo. El tiempo es de 4-5 minutos.
  9. Bote.Tumbado boca abajo, levante los brazos y las piernas. Para obtener el mejor efecto, comience a balancearse suavemente hacia adelante y hacia atrás.
  10. Pendientes.Vuélvete recto. Al exhalar, baje el cuerpo tanto como sea posible, tratando de tocar el suelo con los dedos. En esta posición, mantén la posición durante unos 10 segundos. Repite varias veces.

Ejercicios para pacientes sedentarios

Un estilo de vida sedentario conduce a la prostatitis crónica. Para evitar que esto suceda, es necesario realizar una serie de ejercicios diarios que se pueden realizar en el lugar de trabajo:

  1. Sientate en una silla. Junte las manos y colóquelas sobre el estómago (debajo del ombligo). Respire hondo y presione con las manos. Es necesario repetir el ejercicio hasta que aparezca una sensación de calor en la zona de la ingle.
  2. Apriete y relaje los músculos de la zona anal. En este caso, puede mover ligeramente las caderas en círculo.
  3. Ejercicio respiratorio. Mientras inhala, debe contener la respiración. Es recomendable utilizar no solo el pecho, sino también el abdomen. Repite 10 veces.

Los ejercicios de Kegel

Otro tipo de fisioterapia son los ejercicios de Kegel. Están dirigidos a:

  • fortalecer los músculos de la pelvis;
  • reducción del síndrome de dolor;
  • normalización de una erección y un aumento en la duración de las relaciones sexuales;
  • mejora del flujo sanguíneo.

Tipos de ejercicio:

  1. Micción retrasada. En este caso, es necesario tensar los glúteos tanto como sea posible, luego relajarse y continuar el proceso. Debe hacerlo 2-3 veces en un viaje al baño.
  2. Conteniendo la respiración durante 15 segundos, contraiga los músculos de los glúteos. Relájate mientras exhalas. Ejecutar varias veces.
  3. Pies separados a la altura de los hombros. Empiece a sujetar ligeramente las nalgas y luego aumente gradualmente la fuerza.
Pinzas para glúteos ejercicio de Kegel para el tratamiento de la prostatitis en hombres

Lo principal para conseguir el efecto es hacer ejercicio por la mañana, cuando el pene está en estado de erección. Además, trate de pasar más tiempo caminando al aire libre, nadando, trotando y en bicicleta.

Yoga

Algunas personas se muestran escépticas sobre este tipo de práctica espiritual. Pero el error es que el yoga no es solo meditación, sino que tiene posturas especiales que requieren ciertas habilidades y entrenamiento físico. Las posturas realizadas correctamente tienen un efecto beneficioso sobre el tratamiento (alivian la inflamación, aportan sustancias útiles a los tejidos, mejoran la circulación sanguínea y el proceso de erección).

Veamos algunos ejercicios simples:

  1. Posición de loto. Sientate en el piso. Coloque su pie derecho debajo de la parte inferior del muslo izquierdo y su pierna izquierda debajo de la derecha. En esta posición, debe sentarse durante unos 15-20 minutos. Si desea complicar un poco el ejercicio, entonces los pies deben colocarse en la parte superior de los muslos. Sumérjase en la postura durante 5 a 10 minutos.
  2. Sientate en el piso. Tome una de las piernas con las manos (por el tobillo o el talón), comience a levantar la pierna, ayudándose con las manos, a la cara. Intente echar la pierna hacia atrás por encima de la cabeza. Elimina los movimientos bruscos. Si siente dolor, deje de hacer ejercicio y elija otro ejercicio.
  3. Toma una posición horizontal sobre tu espalda. Coloque sus manos sobre la superficie. Levante las piernas ligeramente dobladas y muévalas detrás de la cabeza hasta que los dedos de los pies toquen el suelo. En el punto final, quédese entre 10 y 15 segundos.
  4. Acuéstese boca abajo. Entrelaza tus manos detrás de tu cabeza. Empiece a levantar el cuerpo. Deténgase en el punto durante 10 segundos. Vuelve a la posición inicial. Repite varias veces.
  5. La posición inicial es la misma. Envuelva sus brazos alrededor de sus tobillos. Levanta el cuerpo y las piernas. Mantenga los brazos y la espalda tensos. También debes tensar tus glúteos. Remojar durante 10 segundos. Mientras inhala, vuelva a la posición inicial. Tiempo de descanso: 1 minuto.

Todos los movimientos se realizan sin problemas. Tómate tu tiempo para hacer gimnasia lo antes posible. Los ejercicios relajantes deben realizarse antes de cada entrenamiento.

Qigong

En esta gimnasia, la mayor parte de la carga recae sobre la pelvis. El ejercicio debe realizarse de 4 a 5 veces a la semana por la mañana o antes de acostarse.

  1. Siéntese en posición de loto. Enderece la espalda, no eche la cabeza hacia atrás. Coloque sus manos sobre sus rodillas. Realiza movimientos circulares con el cuerpo utilizando la pelvis. Haz 10 círculos en el sentido de las agujas del reloj y 10 círculos en el sentido contrario a las agujas del reloj. Este ejercicio restaura la micción, alivia los umbrales del dolor y fortalece los órganos internos de la pelvis. Cuida tu respiración.
  2. Toma una posición erguida. Coloque los pies separados a la altura de los hombros, con las manos en la cintura. Realiza 15 movimientos circulares con la pelvis en una dirección y la misma cantidad en la otra. Este ejercicio mejora la circulación sanguínea y restaura la erección.
  3. La posición inicial es la misma. Coloque ambas manos (palmas) sobre su rodilla izquierda. Empiece a levantar lentamente la extremidad, presionando ligeramente con las manos. Extiende la mano hacia tu pecho y déjala a un lado. Trate de mantener el equilibrio. Deténgase en el punto final durante 10 segundos. Luego regresa a la posición inicial. Repite el ejercicio con la otra pierna. Número: 5 elevaciones para cada miembro inferior. Tiempo de descanso: 1 minuto. Al hacer gimnasia, concentre toda la tensión en la pelvis.
  4. Posición inicial: sentado en el suelo. Doble las rodillas y tire de ellas hacia un lado. Presione sus pies uno contra el otro. Los talones deben tocar la ingle. Mantenga sus manos en su cintura. Realiza elevaciones suaves de rodillas. Debe parecerse al batir de alas. Cuide su ritmo y respiración, excluya los movimientos bruscos. La gimnasia se realiza a diario. Ayuda a fortalecer la ingle y el sistema urinario, tonificar los músculos pélvicos, aliviar el dolor.

Otros ejercicios

La gimnasia terapéutica integral implica la implementación de una variedad de actividades.

Caminar y correr

Correr y caminar han funcionado bien para la prostatitis:

  1. Una caminata moderada con un aumento gradual de ritmo. Calienta inicialmente. Camine 100 metros a un ritmo constante y luego aumente su velocidad. La distancia máxima no supera los 3 kilómetros.
  2. Camine 50 metros a su ritmo normal, luego trote otros 250 metros. Después de eso, cambie la carrera a caminar y repita lo mismo durante otros 2-3 kilómetros.
  3. Trotar con aceleración. Corre 200 metros, luego aumenta tu velocidad y recorre la misma distancia. Luego regrese al ritmo original. La distancia es de 2-2, 5 km.

Gimnasia terapéutica en el gimnasio.

Al hacer ejercicio con la ayuda de simuladores o equipos deportivos, no utilice cargas pesadas. Utilice accesorios livianos. Las siguientes actividades son adecuadas para tratar la prostatitis:

  • calentamiento relajante;
  • sentadillas con barra poco profundas: 10 veces en 3 series;
  • estocadas hacia adelante con pesas - 12 veces por cada miembro inferior;
  • levantando el torso en el "banco romano" - 15 veces;
  • Flexión-extensión de piernas con plataforma.

Trate de prestar atención a las máquinas que utilizan sus piernas.

Flexión-extensión de piernas en el gimnasio para el tratamiento de prostatitis

Ejercicio para prevenir la prostatitis

El complejo de gimnasia preventiva se puede realizar no solo en la etapa inicial de la enfermedad, sino también en el momento de la progresión:

  1. Ponte de rodillas y sepáralas. Pies juntos. Siéntese sobre sus talones con sus nalgas. Coloque las manos sobre las piernas y enderece la espalda. Empiece a apretar los músculos del ano durante 5 segundos y luego relájese al mismo tiempo. Si siente molestias, el ejercicio se está realizando correctamente.
  2. Posición de pie. Mientras exhala, baje el cuerpo hacia abajo. Mantenga durante 3-5 segundos, luego haga una sentadilla profunda. Volviendo a la posición inicial, haga lo contrario (primero estire las piernas, luego levante el cuerpo). La cantidad de bajada y elevación es 15 veces.
  3. Párese con la espalda contra la pared. Con la rodilla doblada, apoye los pies sobre una superficie vertical. Permaneciendo en esta posición, haz una sentadilla (no profunda). Repita con la otra pierna. Cantidad - 10-15 veces.
  4. Toma una silla o cualquier objeto sublime. Coloca cualquiera de los pies y haz estocadas profundas hacia adelante. Cambia la extremidad y repite el ejercicio. Hazlo 20 veces.
  5. Tome una pelota compacta (el fútbol o el baloncesto son suficientes). Siéntese encima y realice rotaciones circulares con la pelvis. Para mantener el equilibrio, puede sujetar el equipo con las manos.
  6. Acuéstate en el piso. Manos detrás de la cabeza. Realice un levantamiento de core con el codo derecho hacia la rodilla izquierda y viceversa. Mantén un ritmo moderado.

Posibles contraindicaciones

Antes de realizar cualquier tipo de ejercicio conviene recordar las contraindicaciones para las que están prohibidos los ejercicios terapéuticos. Éstas incluyen:

  • aumento de la temperatura corporal;
  • procesos infecciosos e inflamatorios;
  • Alta presión sanguínea;
  • el período de rehabilitación después de las operaciones;
  • exacerbación de enfermedades crónicas;
  • accidente cerebrovascular y ataque cardíaco.

Además de estas contraindicaciones, existen condiciones en las que el paciente debe tener cuidado con cualquier tipo de ejercicio. También debe excluir el aumento de cargas.

Patologías principales:

  • hernia (ingle, vertebral o línea blanca del abdomen);
  • exacerbación de la prostatitis;
  • formaciones malignas.

En casos de deterioro del estado general, aparición de dolor, mareos u otros síntomas de malestar, debe dejar de hacer ejercicio inmediatamente y consultar a un especialista. También debe recordar que la abstinencia o, por el contrario, las relaciones sexuales promiscuas son perjudiciales para la salud.

Al realizar los ejercicios para la prostatitis correctamente, proporcionará al órgano una circulación sanguínea normal, por lo que no solo desaparecerán los síntomas, sino que también comenzarán a ocurrir procesos de recuperación. No olvides consultar con tu urólogo antes de comenzar las clases.